Una de las ventajas de la serigrafía frente a los demás sistemas de impresión son sus tintas. Mediante este sistema de impresión podemos dejar mucha más cantidad de tinta por metro cuadrado que con cualquier otro método de impresión.
La serigrafía permite obtener una mayor intensidad del color, colores más sólidos y una mayor durabilidad en exterior. Esta mayor durabilidad se debe a que al dejar mucha mayor cantidad de tinta la degradación por el sol y los agentes externos se nota mucho menos ya que tiene mucho más contenido sólido que degradar. Esto posibilita que podamos dar durabilidades en exterior por encima de 5 años sin degradación del color. Si unimos la capacidad de un barniz a la duración intrínseca de las tintas de serigrafía podemos llegar a una durabilidad de más de 7 años.
Podemos diferenciar las tintas que podemos usar en varios grandes grupos:
Tintas de secado por oxidación o bien en un túnel de secado o bien de secado en carros. Color mucho más intenso, mayor durabilidad, más flexibilidad de la tinta para aplicaciones de plegados, troquelados, etc. Estas tintas de secado convencional las podemos utilizar para imprimir sobre todo tipo de soportes tanto para cuatricromías como para colores planos, en brillo o en mate.
Estas tintas secan mediante unas lámparas de luz ultravioleta. El secado es mucho más rápido y se puede decir que la tinta “cristaliza” sobre el material. Con este tipo de tintas se consiguen impresiones más rápidas y eficientes. La tinta no lleva disolventes orgánicos con lo que el respeto ambiental es mucho mayor. También la podemos usar tanto para colores concretos como para cuatricromías y sobre cualquier tipo de soporte.
Este tipo de tintas se utilizan para imprimir sobre superficies que no absorben la tinta o sobre superficies muy complejas. La tinta se compone del pigmento y de un activador. Al mezclarlos se produce una reacción química que facilita el agarre sobre la superficie a imprimir. Disponible en colores concretos como en cuatricromía. Indicada para serigrafías sobre cristal, madera lacada, acero, cobre…
Indicados para proteger la impresión de los agentes externos. Al dejar una capa de producto muy extensa en serigrafía se optimiza su uso, sustituye al laminado. Estos barnices se pueden aplicar sobre cualquier superficie e impresión. Pueden ser brillo, mate, protectores a rayos ultravioleta y protectores para adhesivos de suelo. Merece una mención destacada los protectores a los adhesivos de suelo. Este tipo de barniz tiene en su interior unas micropartículas que al barnizar la superficie ejercen como antideslizantes para los peatones que pisen la gráfica. Evita el laminado antideslizante abaratando muchísimo el coste.
En esta categoría se pueden encontrar muchas tintas de variado comportamiento y efectos.